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miércoles, 29 de agosto de 2012

Fix you, de Coldplay

Me encanta esta canción. Cuando empecé con el blog. no sabía la cantidad de canciones que me iban a ayudar por el camino. Y es que por suerte, no soy la única en querer arreglar el mundo, ni a las personas, ni a mí misma.

Decir, con el corazón en la mano, que siempre trataré de ayudarte, no es tarea fácil, pero es verdad. Y lo mejor, es que creo que todos somos de VERDAD, y en el fondo nuestras necesidades se parecen mucho más de lo en principio imaginable.
Los deseos de felicidad, inscritos a fuego lento en nuestra naturaleza humana, comienzan a cumplirse cuando uno descubre que son más importantes los de los demás que los propios, y que es, en ese hacer felices a los demás (simplemente estando ahí para lo que necesiten), cuando uno encuentra la verdadera realización personal y por tanto la esencia de la Vida.

Si te gusta esta canción…recuérdame cuando la escuches.
 

domingo, 12 de agosto de 2012

Emocionante

Hace poco, escribía sobre  “el dolor ajeno”, sobre lo increíble que resulta comprobar que personas desconocidas, de pronto se vuelvan importantes y nos sintamos de manera espontanea, unidos a ellas con una especie de lazo invisible. Lo suyo, su sufrimiento, se hace un poco “nuestro” y quisiéramos poderles expresar nuestro pesar, nuestro afecto y nuestro apoyo.

Ahora, por razones bien distintas, compruebo una vez más, como ese lazo del que hablaba, existe en realidad. No lo vemos, la mayor parte del tiempo ni siquiera lo notamos, pero de forma inesperada, experimentamos como cobra fuerza y empieza a tirar y tirar, llegando incluso a apretar más de la cuenta.
Estos días, con la celebración de las Olimpiadas de Londres, espero no haber sido la única que lo he notado. Hemos sido testigos de cómo jóvenes, alcanzaban sus sueños. Y en la medida en que se traducía en su rostro, el esfuerzo y la ilusión, y la competición se volvía interesante, la emoción nos envolvía también a nosotros. Les decimos a gritos, ¡¡vamos, vamos!! Estamos ahí motivándolos desde la lejanía, sintiéndonos orgullosos como si fueran nuestros hijos, hermanos…Lo mío es peor, como soy una sensiblona, tengo que reconocer que el pelo se me pone de punta, la piel de gallina y la lagrimilla asoma por mi ojo derecho cuando por ejemplo veo a las nadadoras de sincronizada darnos un espectáculo tan bello como el que nos han dado.

La trasmisión de emociones potentes positivas, nos llena de energía y nos hace sentirnos unidos, ni siquiera hace falta que lleven la bandera de nuestro país, en realidad cualquier trabajo bien realizado (otro ejemplo para mí ha sido ver los saltos increíbles de trampolín de la final de 10 metros, entre China, EEUU y Reino Unido) nos puede llegar al alma.
Me encantaría decirles a cada uno: ¡Increíble chaval/a, eres increíble! ¡Gracias por el esfuerzo y la dedicación!

PD: Cada vez entiendo mejor a los padres llorones de “Lluvia de estrellas”