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jueves, 10 de noviembre de 2011

¡Me va la vida en ello!

Increíble la historia que se cuenta en este video, una vez más, las ganas de hacer cosas buenas en beneficio de los demás, se ponen al servicio de nuestra capacidad mental y ¡voilá!, la creatividad y el ingenio convierten un “imposible” en una realidad.

Dejadme que os diga que no hay mejor Motivación que ésta, tener como causa última y primera de nuestro esfuerzo y trabajo diario, el querer servir y ayudar, poner nuestro granito de arena en pos de un mundo mejor y ver cómo no hay éxito mayor que el agradecimiento que los demás te dan como recompensa.

¡Sí!, ya sé que muchas personas trabajan para ganar dinero y punto, pero a mí me parece un poco triste, además de la manera de acabar antes o después cansados y aburridos.

¡Qué suerte la de aquellos que han encontrado en su vocación laboral la forma de servir y sentirse realizados! Aunque para ello pasen por periodos de sequía…y por qué no admitirlo, llevo años haciendo lo que más me gusta, (aunque a veces lo haga gratis) y eso a esas alturas, es un “lujazo”.

Ya sabes, te lo vuelvo a recordar, que para cualquier cosa en la que te pueda ayudar…Stand by me. ¡Me va la vida en ello!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Ni tanto ni tan calvo

Me gusta esta expresión. Casi todo tiene un término medio y por cierto suele ser el mejor.

En concreto quiero hablaros dentro del contexto de las características personales, las relacionadas con las habilidades sociales, es decir, aquellas que hacen que nuestras relaciones con los demás sean de mayor o peor calidad, o con otras palabras, que sepamos relacionarnos con los otros de forma adecuada, enriqueciéndonos y enriqueciéndolos.

La asertividad es la capacidad de afirmar los propios pensamientos o ideas delante de los demás de forma adecuada, sin menospreciar a los demás pero también sin dejarnos apabullar o intimidar, por decirlo de un modo muy sencillo decir SÏ cuando haya que decir sí y decir NO cuando tangamos que decir no. Y aunque parece fácil para muchas personas es muy complicado, además de ser causa de mucho sufrimiento.

Pensad en alguien que conozcáis (o en vosotros mismos) que trate siempre de contentar a los demás y que siempre esté dispuesto a hacer lo que se le pida, incluso cuando tiene para ello que perjudicarse a sí mismo… ¿a que todos conocéis a alguien?

Por darle un toque personal y dejaros como siempre con la reflexión en el aire, os diré que en el fondo suele haber un problema serio de autoestima, de no saber valorarse ni hacerse respetar…pero como siempre tiene solución. Stand by me

Por cierto también está el caso contrario, el de aquél que cuando habla parece que llevaba un rato envenenándose por dentro y que escupe fuego sin venir a cuento… ni tanto ni tan calvo!!!