Sigue el blog en la web

Sigue el blog en la web

martes, 18 de septiembre de 2012

La mirada

Que importante es para cualquiera de nosotros, el flujo de comunicación que existe entre  miradas. Comprender que el rostro, y los ojos como elemento principal, son espejo del alma, nos ayudará a comprender mejor, a conocer mejor, a conocernos mejor.

Me gustaría recomendaros un libro que ha escrito un amigo, el Dr. Álvarez, se titula como podéis comprobar “El Efecto Gioconda” y trata de explicar cómo podemos  influenciar en los demás con nuestra propia mirada y cómo nos influyen, las de los demás.
Tanto es así, que será determinante en nuestro desarrollo personal, el conjunto de miradas que nos hemos encontrado por el camino y sobre todo las miradas de las personas que más nos importan. Además, reflexionar sobre nuestra forma de mirar, sobre qué tipo de mensaje estamos comunicando al mundo y al otro, hará que podamos mejorar. Saber que tenemos ese “poder” debe llenarnos de responsabilidad y buenas intenciones.

No somos conscientes de lo fácil que es reflejar pensamientos o actitudes en nuestra mirada y lo que es peor, de interpretar de manera distorsionada la del otro. Por último, no debemos olvidar que a veces, lo que vemos, no es más que la proyección de nuestra propia imagen, en miradas convertidas en espejos.
¿Has mirado alguna vez, en la profundidad de los ojos de alguien, antes de juzgarle? ¿Te has preocupado por conocer la opinión de los demás con respecto a tu mirada? Con la lectura del libro, aprenderás mucho más...puede que te conviertas en una amable Gioconda.  

martes, 11 de septiembre de 2012

Un día horrible, 11S.

Al igual que no se hacen grandes proezas, sin haber llenado primero el corazón de pequeños actos de buena voluntad y valentía, no se llega a la barbarie sin poco a poco haberse llenado de amargura, desazón y resentimiento.

El inmenso poder del odio, comienza con una pequeña semilla, que germina y se enriquece con pensamientos que la hacen crecer y crecer. A veces, el jardinero que la siembra no eres tú mismo, digamos que viene de fuera, ni siquiera esas veces, aunque parezca justificado, debes dejar que gane terreno el rencor. Poco a poco irá arrasando con todo lo bueno y lo bello que encuentre por el camino, hasta invadir tu corazón, hacer de éste su hogar.
No todos las personas somos iguales, ni somos capaces de lo mismo…aun así debemos recordar que también “los malos” algún día fueron niños, que rieron y jugaron,  que  no siempre les faltó el cariño de sus seres queridos. Pero en ellos sembraron la semilla del odio, otros factores (ambientales, sociales, personales…) hicieron que se convirtiera en un frondoso árbol, que les hizo perder el corazón e incluso la razón.

Arranca cualquier sospecha o duda que te esté llevando al resentimiento, al rencor, a la envidia, o cualquier otra forma de enfrentamiento humano…te sentirás liberado!!
Hoy, un recuerdo especial a las víctimas del 11S,y otras tantas víctimas de terrorismo.