Sigue el blog en la web

Sigue el blog en la web

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Cuál es tu lema?

Sigo empeñada en trasmitir una visión práctica de la felicidad, en convertirla en un objetivo alcanzable, que en lugar de encontrarse al final de un camino pedregoso, se disfruta a medida que dicho camino se recorre.

Sabéis que trabajo entre otras cosas, dando charlas sobre Inteligencia Emocional, herramienta básica de desarrollo personal que nos permite, en su buen uso, vivir mejor, vivir bien, ser por tanto más felices.
Pues bien, reconociendo que entramos en la recta final del año, que una vez más nos llenamos de buenos propósitos, (demasiado diría yo) y hacemos cierta reflexión sobre  lo acontecido, hoy quiero hablaros sobre el Lema Personal.

Todos tenemos un lema que nos caracteriza y define, un propósito de vida, que nos “empuja” y a veces incluso determina nuestra actitud ante los demás y ante todo lo que nos pasa.
Vivir de acuerdo a un lema positivo, potente y verdadero, nos ayuda a no perder de vista el horizonte, a tener la sensación de vivir con sentido.

Hay personas que creen tener un lema pero viven de acuerdo a otro. Les preguntas y tienen claro cuáles son sus deseos más profundos, sin embargo viven bajo el peso de lemas pobres y ridículos, que en la medida que son además egoístas, les alejan cada vez mas de la Felicidad.
 A medida que avanzamos podemos claro está, cambiar de lema, pero hazte un favor, revisa si es un buen lema o un mal lema. Un ejercicio concreto es revisar los perfiles de Twitter y ver qué cosas ponemos. Mira lo que has puesto, ¿Te lo crees de verdad? ¿Huele a ti tu lema?

Termino admitiendo que yo tengo muchos, este blog lleva uno en su título, pero hoy me quedo con éste: Conócete, acéptate y supérate. ¿Cuál es el tuyo?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Cara de Felicidad

Este post se lo voy a dedicar a Edwing, (probablemente no se escribe así, pues es un nombre africano)

Desde hace casi un año, todos los días hacemos el mismo camino para ir al colegio, llevo a mis hijos en coche, y al llegar a uno de los últimos semáforos, allí está él. Edwing, vende pañuelos y que lo que haga falta, es de Nigeria, eso es lo poco que sabemos de él,pero lo más importante, es que en apenas unos segundos que dura  nuestro encuentro, SIEMPRE, siempre, nos arranca una sonrisa.
Nos cruzamos cada día, con 4 personajes muy similares, pero Edwing es especial, siempre parece estar contento, siempre nos saluda amable y nos sonríe. Tiene cara de Felicidad. Es imposible no darse cuenta, tanto es así que hace unos meses, la mayor me dijo: “mamá, ¿te has fijado? Ese señor es muy feliz “.  “Sí, Paloma, tienes razón, y tenemos que hacer algo por devolverle tanta simpatía”. Desde entonces empezamos a darle algunas monedas, pero sobre todo, bajamos todas las ventanillas, mis niños le saludan y él (le compremos o no) les pregunta alguna cosa, lo que le da tiempo, “¿Qué tal niños?” “¿Están bien, niños?”

Hace una semana decidimos darle una sorpresa, le compramos algo de ropa y hoy se lo hemos entregado como regalo de Navidad. No se lo esperaba, ¡qué contento se ha puesto! Nos ha contado que se llama Edwing , natural de Nigeria y nos ha dado las gracias. Entonces, se puso verde el semáforo y nos tuvimos que ir.
Sé que es una tontería esto que hoy hemos hecho, me gustaría poder hacer mucho más, pues es muy grande la aportación que él nos ofrece cada día, haga frío o calor, nos recuerda que en el fondo, la cuestión de la Felicidad tiene poco que ver con lo que se tiene en la Vida, y mucho más con cómo se vive esta. Mil gracias de corazón, querido Edwing.